CUARENTENA
Una pequeña historia de reflexión
Con Bifrontismo trato de transmitir que el ser
humano tiene esos dos polos pero que se debe tener un balance para poder
equilibrar la vida, nadie es perfecto pero tenemos la conciencia que es esa voz
que nos indica cuando algo no va por el camino adecuado. Al colocar dos rostros
con diversos colores intento crear esa catarsis que toda obra debe emitir,
vuelvo a la máscara y al sincretismo cultural que existe en nuestra raza, la
transformación que forma parte del arte
actual no me aleja de la idea de comunicar por medio de técnicas ya conocidas
como es el mosaico, pretendí hacer una obra encaminada por un lado a lo
retiniano por que la obra se carga de factores estéticos programados en nuestro
subconsciente, pero que es igual de profundo en el mensaje que deseo dar.
La obra “De la tierra soy y a mi
tierra vuelvo” trata sobre los miles de ecuatorianos que migraron al exterior
con la finalidad de encontrar un futuro mejor con sueño y esperanzas de progresar
económicamente, pero sobre todo encontrar un destino lejos de su país. Estos
emigrantes ya radicados en tierra ajena intentan adaptarse a su nueva vida con
costumbres diferentes, adquieren bienes, asimilan sus idiomas y dialectos,
inclusive su gastronomía se ve coartada por la falta de productos de su tierra,
aunque nunca olvidan del todo sus comidas típicas.




En la india también existe un andrógino representado por Shivá y su
consorte Párvati, es así que la idea de un ser fuerte y especial se refiere a
la unión de dos seres que son el uno para el otro, entre la religión judía
también existe un mito al cuál hace referencia que Adán era hermafrodita este
ser bisexuado Dios lo convirtió en hombre y mujer pues de una costilla
sacó a Eva, como dice la biblia en el génesis
que los dos se convertirán en una sola carne.
La obra “LA REINA DE LA CHATARRA”, es una historia real de una mujer
emprendedora que lucha incansablemente por salir adelante con su pequeña hija,
ella siempre fue una mujer trabajadora desde muy pequeña demostró que era muy
buena para los negocios, una anécdota de ella que siempre la recuerdo- que me
contó hace muchos años- y se quedó para siempre en mi mente, fue la siguiente:
“Mira Cathy la vida a veces es dura pero de esas cosas hay que aprender, cuando
yo tenía tu edad para ir a primer curso, iba a clases con unos zapatos viejos y
rotos, un día alguien me dijo que en el patio de la casa habían aparecido unos
zapatos grandes y me los regaló, yo los acepté y con esos llegué hasta sexto
curso” y ahí concluyó su relato, siempre pensé en esa historia, y me decía que
afortunada era por no padecer de esa forma, el apelativo de “La reina de la
Chatarra”, surgió a partir de una telenovela que se dio por aquella época, a ella le decían así por que tenía carros viejos que después
vendía, los carros viejos le daban ese toque único a su personalidad y además trabajaba en la venta de
motores y fierros. Luego se casó, tuvo una hija y posteriormente se divorció,
pero ella nunca desfalleció siempre firme en la vida, siempre luchadora, por surgir y darle una educación a su hija, e
igualmente siempre preocupada por los que estábamos a su alrededor, dándonos su
apoyo incondicional, nunca escuche de ella un reproche, fue ella quien siempre
me incentivaba a seguir mis sueños, y me dijo tienes talento sigue ese camino
que es el tuyo.